Una perspectiva de izquierda para un debate necesario

Un mes atrás se realizaba en Asunción la exitosa marcha “Somos el Presente que Lucha”, congregando a cientos de jóvenes de diversas organizaciones de izquierda, entre las que destacamos, pese a los problemas asentados por las demás organizaciones, con una hermosa columna aguerrida.

Concretar una acción común con el propósito de instalar en la agenda, más que un día festivo, las necesidades de las juventudes paraguayas que quieren decididamente involucrarse en el terreno político, fue el acuerdo inicial por encima de las diferencias, dada las condiciones extremadamente desfavorables bajo las cuales actualmente vive en Paraguay una gran mayoría, tales como la falta de trabajo estable con sueldos y horarios justos, la exclusión del sistema educativo a trabajadores, la falta de acceso a salud – sistema deficitario evidenciado por la pandemia, generando la pérdida de familiares, amigos/as y compañeros/as -, la falta de acceso a la tierra a raíz de la explotación por parte de los grandes capitales – donde el 2% de los propietarios son dueños del 95% de las tierras cultivables -, así como la violencia estatal y social que sufren las personas TLGBIQ+ y las mujeres al no ser incluidas pertinentemente por este gobierno capitalista y patriarcal, todos ellos elementos que desaniman e impiden una juventud próspera, y, por ende, sin una perspectiva de vida.

Ante tal panorama desalentador nos enmarcamos en una acción productiva que nos permita, de cara a construir una herramienta revolucionaria para la juventud, los/as trabajadores y el pueblo en general, debatir en primer lugar con las juventudes que se organizan hoy, semana tras semana, y que buscan genuinamente una sociedad realmente diferente, un mundo distinto, un país distinto. Por ello encarar un balance desde una perspectiva de izquierda en miras a construir un programa común de ruptura con el capital, de transición hacia otro modelo de país, es necesario contra los diversos métodos y políticas equivocadas del resto de las organizaciones que hoy conforman la articulación “Somos el Presente que Lucha”, asimismo opinamos que tanto el PC como el PT están equivocados al no sumar a sus juventudes dificultando dar una disputa real hacia izquierda por un programa que unifique a las/os revolucionarias/os.

La primera reunión de balance entre todas las organizaciones está cerca, y como lo veníamos señalando tenemos la convicción de que en estos tiempos un programa anticapitalista es crucial, aquel que sirva para oponerle una coordinación general revolucionaria a este gobierno y a quien sea que gane el próximo año, y convertirse en un punto de referencia para la organización y la formación de la conciencia de clase de las juventudes y trabajadores del país, apuntando a la lucha con aquellas juventudes hoy decepcionadas y carentes de esperanza frente a las opciones políticas en las elecciones presidenciales 2023, un elemento vivo que debemos entender, pues gane quien gane gana la ANR.

Emprender la discusión requiere fundamentalmente ubicarnos en el mundo. La situación crítica del escenario mundial se encuentra amenazada una vez más por la guerra y la agudización de la lucha interimperialista, donde Rusia y China son países capitalistas y claramente imperialistas, más allá de que Estados Unidos aún conserve su hegemonía desafiada por el avance de China.

La guerra desatada en Europa entre Rusia y Ucrania está atravesada por un proceso paralelo, por un lado incitada por la OTAN, con la intervención de esta y EEUU consistente en la inversión en más armas para Zelensky, y, por otro lado, los planes de Rusia de buscar una mejor posición geopolítica frente a la contienda entre China y EEUU, y sus intenciones expansionistas, dos elementos que colocan al pueblo ucraniano al centro, un pueblo quien lejos del mito de que son todos nazis gran parte de Ucrania no lo es, siendo un país además de pobre, invadida y bombardeada por una potencia militar como lo es Rusia, el cual se moviliza y se prepara para utilizar sus bombas nucleares, eventos que no deseamos surjan en esta frenética guerra capitalista donde de vuelta la clase trabajadora mundial se ve profundamente afectada.

En el continente asiático, asimismo, observamos cómo crecen las tensiones con Corea del Norte, realizando pruebas de misiles sobre territorio japonés, en tanto China amenaza con una próxima guerra a Taiwán, provocando ulteriormente una guerra interimperialista de dimensiones catastróficas.

Es primordial definir la crisis actual de guerras, crisis económicas, estancamiento, pandemias y crisis medioambiental, todas ellas derivadas del decadente sistema capitalista, pues no se trata solo de la crisis del neoliberalismo, sino principalmente de la crisis de las relaciones de producción existentes donde la clase trabajadora, que todo lo produce pero que no conduce ni recibe nada, es explotada por una pequeña minoría, la burguesía, clase social cuya incapacidad de seguir pretendiendo ser el actor que lleve a buen puerto a los/as trabajadores del mundo continúa patente.

Los revolucionarios del mundo no debemos quedar atrapados en medio de ningún bando burgués en contienda, todas las facciones burguesas nos arrinconan sin fronteras a la barbarie, por lo que ceder políticamente de ninguna manera es una opción viable por sus implicancias en la pérdida de soberanía y libertad, tornándonos en simples tuercas de guerra y hambre en función de algún imperialismo.

Este breve análisis internacional nos permite adentrarnos a la realidad política nacional, donde las chapas a presentarse a elecciones nos son independientes de alguno de estos imperialismos, peor aún, la llamada “oposición” está directamente a favor de continuar serviles al imperialismo que somete al Paraguay, tal es el caso de la concertación, con Efraín Alegre y Soledad Núñez -ex ministra cartista- quienes mantendrán el mismo modelo económico de la ANR y continuarán serviles políticamente a los planes de EEUU, país que busca un cambio institucional pacífico ¡para que nada cambie! tras su lectura de que 5 años más de gobierno colorado generarían estallidos que desencadenaría en un desorden a nivel país contrario a sus planes; y, por otra parte el FG–Ñemongueta, cuyo acuerdo burocrático y de cúpula en alianza con Euclides Acevedo, derechista y colorado Añetete – ex ministro del interior de Mario Abdo -, es absolutamente injustificable.

Núñez y Acevedo, ambos ex ministros de las dos patas de la ANR, tienen un legajo munido de desalojos realizados y otras barbaries de las fuerzas represivas durante la pandemia, antecedentes innegables con la absurda y descarada convocatoria de que para derrotar a la ANR hay que votar a uno de los dos, campaña lamentablemente impulsada por aquellos que detentan ser marxistas-leninistas, quienes en lugar de formar la conciencia de clase la atrofian aún más mostrando a los/as trabajadores la existencia de burgueses útiles y buenos, señal inequívoca de que no ven la necesidad de cambiar el modelo económico o de destruir el estado burgués para construir otro, de que ven innecesaria la revolución socialista ante la agobiante realidad, además de una gran incomprensión sobre la época revolucionaria actual al criticar, menospreciar e intentar desmovilizar los estallidos revolucionarios espontáneos en Paraguay dejándolos en segundo plano o llevándolos a una salida institucional, como el Marzo Paraguayo del 2021, hecho que desveló la cuestión del poder al quebrar en 2 el gabinete de Mario Abdo Benítez en menos de 1 semana.

Todos esos vicios se reflejan en la forma de hacer política. En sus discursos y en sus programas no figuran propuestas sobre traspasar los límites del capital o del estado y del régimen democrático burgués, planteamientos que consideramos vitales para desarrollar la conciencia de clase abiertamente. Si hablamos de democracia como marxistas, explicaba Lenin, siempre agregamos la pregunta, ¿para qué clase?

La articulación no escapa a lo expuesto, espacio donde más allá de dirigir una significativa movilización dejó palpable dos métodos, dos políticas, una burocrática y limitadamente reformista; y otra democrática y revolucionaria, aquella que busca unir y hacer avanzar con honestidad la conciencia de los/as trabajadores.

Debatir las diferencias no silenciarlas burocráticamente

Nuestro acercamiento a la articulación desde un primer momento, acorde a los ejes programáticos consensuados entre todas las organizaciones, Trabajo, Tierra, Educación, Salud, Diversidad y Medio Ambiente, consistió en financiar todas estas medidas con altos impuestos a las grandes riquezas, investigar y dejar de pagar la deuda externa ilegitima, y, nacionalizar la banca y el comercio exterior.

Tal espacio fue denominado “Somos el Presente que Lucha”, aludiendo, según los dirigentes juveniles de otras organizaciones, a que las juventudes siempre somos ninguneadas especialmente por los partidos derechistas, e incluso por las cúpulas de organizaciones políticas del lado progresista. Bajo la frase “ustedes son el futuro” nos mandan a callar o nos dejan en segundo lugar cuando opinamos o intentamos cambiar el rumbo de esas direcciones, sin embargo siempre somos quienes ponemos el pecho y el sudor en las movilizaciones. En la primera reunión notamos por parte de las organizaciones una predisposición a salir a luchar contra este gobierno y GANE QUIEN GANE EL 2023, suscitando nuestro acuerdo con el nombre dado su carácter combativo, concibiendo de esta manera una articulación juvenil que desarrolle un programa propio con reivindicaciones claras.

El foco de la mayoría de las organizaciones fue señalar el problema nacional sin poner una propuesta objetiva de salida; nosotros en cambio apuntamos a las soluciones para complementar y aportar ideas de izquierda revolucionarias, cuestiones ignoradas en dicho espacio a fin de desarrollar las medidas unificadas, una alerta roja para las juventudes que quieran luchar por el socialismo en Paraguay.

La redacción del manifiesto para nuestra organización implicaba exponer tanto las enormes barbaries a las que estamos expuestas como juventudes, así como un programa de salida claro, de fondo. Este último punto fue desdeñado por la JPP al indicar que el programa o las medidas no deben colocarse en el manifiesto sino posterior a la marcha, contradictorio a nuestro entender y, a pesar de que convenció a la mayoría, consideramos una línea equivocada que subyace tras una metodología burócrata reformista.

En la siguiente reunión presentaron un volante propagandístico en base a las medidas pensadas entre 3 organizaciones, el Partido Revolucionario Febrerista (PRF), la Juventud Paraguay Pyahura (JPP), y Fuerza Común (FC), cuya intención es unificar los espacios reformistas y de izquierda con medidas francamente reformistas en el marco del estado capitalista, posteriormente realizarían otro volante acorde al total de las más de 10 organizaciones que conformaron dicho espacio. En la tercera reunión se conformaron comisiones de trabajos, Manifiesto, Comunicación, Vocería, Finanzas, Arte, entre otros. Nos pareció clave participar en las comisiones de Manifiesto, para poder redactar el manifiesto político a leerse al final de la movilización, y, Vocería, y Comunicación para visibilizar a la articulación en los medios de prensa y por consiguiente a la sociedad en general.

Las comisiones concentraron su trabajo en algunas organizaciones como el JPP y el PRF, resultando por tanto inefectivas. La mesa de prensa constituida por 3 compañeras de 3 organizaciones con sus respectivas banderas en representación de toda la articulación e invisibilizando a las demás organizaciones durante su lanzamiento en el Panteón de los Héroes es una demostración de ello, algo jamás acordado en discusiones previas.

Respecto a Vocería, con el alegato de que vendría con 1000 jóvenes campesinos a la marcha la JPP solicitó 2 voceros, injusto para la mayoría de las organizaciones integrantes por no poseer tal cantidad de base, estableciendo conjuntamente a la inversa la disponibilidad completa de tiempo para recorrer los medios de prensa como parámetro justo y pertinente para definir vocería.

La dinámica en la redacción del manifiesto fue similar a la del 8M, cada organización aporta con 4 líneas sus propias consignas para armar un manifiesto en común, entendiéndose que pese a las diferencias programáticas se respetarían las consignas, trato no cumplido al evidenciar que nuestras 4 líneas habían sido eliminadas del manifiesto a horas de comenzar la marcha, reforzado con la excusa de la dirigencia del JPP de que tal exclusión se debe a que un manifiesto no debe contener los programas ni consignas o de que nuestras consignas no fueron discutidas ¡¿acaso les falta discutir aun el porqué no hay que pagar la deuda multimillonaria al imperialismo que nadie pidió?! ¡¿acaso tienen que discutir aun porqué hay que nacionalizar la banca y el comercio?! Reflexionemos, compañeres, a partir de un solo dato concedido por el ex ministro del interior Arnaldo Giuzzio en el Congreso: solamente un banco, el BASA de Horacio Cartes, por dar un ejemplo, cuenta con una reserva de 8 veces el PIB de Paraguay. ¡¿Acaso la mayoría de las organizaciones siendo leninistas no están convencidas de imponer altos impuestos a las grandes riquezas?! medidas que desde Alternativa Socialista consideramos mínimas, primeramente recuperando fondos que explotan y roban a nuestro pueblo todos los días, para avanzar hacia un verdadero proceso de soberanía nacional.

Las demás organizaciones no están convencidas de que debemos romper con el capital, lo que nos lleva a afirmar definitivamente que operan burocráticamente, censurando posturas más radicales y de izquierda. El manifiesto, al final, como señalamos anteriormente, se centralizó en dos compañeros de la JPP.

Un montón de acuerdos políticos no fueron respetados, colocándonos como chivo expiatorio al discrepar desde otras organizaciones nuestra decisión de romper nuestra formación – última columna, por cierto- para adelantarnos hacia el escenario con el objeto de no ser opacados ya que fuimos entre más compañeros y compañeras que otras organizaciones que iban al frente, sin dejar de mencionar nuestro antelado aporte monetario para sostener la movilización.

Disentimos totalmente con el manifiesto por su contenido liberal, centralizado por la JPP y avalado por 2 organizaciones, reflejando la incoherencia de la mayoría de las organizaciones, las cuales asumiendo ser socialistas y leninistas proponen por el contrario una conciliación de clases, llamando a votar bien en las próximas elecciones, discurso comparable al del partido liberal, elementos para nada discutidos ni acordados de antemano al interior de la articulación, con la desfachatez de censurar nuestras líneas bajo ese mismo criterio.

Por un Debate abierto hacia la conformación de un programa revolucionario de todas las juventudes

Avancemos en el debate y generemos un espacio dinámico y democrático donde las bases decidan en el choque serio y fraternal de ideas y diferencias. Destruir no es nuestra intención, avancemos imparablemente hacia un nuevo país, posible solo de la mano de la lucha consciente por el socialismo.

Este sistema no tiene más nada que ofrecer, comprobado por las nuevas experiencias progresistas que sin ningún margen de maniobra frente la actual crisis económica capitalista nada logran conceder a las masas, derechizándose a gran velocidad, allanando el camino a la extrema derecha al decepcionar a enormes franjas de personas que confiaron en un proyecto que mal entienden es de izquierda y terminan frustradas buscando otro polo, sectores más reaccionarios que se aprovechan de la bronca y la desesperación.

Desde Alternativa Socialista vemos que la salida es por izquierda. Reafirmamos la necesidad de revolucionar la izquierda, por eso tenemos la convicción de seguir construyendo una herramienta al servicio de luchar por la revolución socialista en Paraguay y el mundo, Alternativa Socialista y la Liga Internacional Socialista.

Las extremas derechas hoy vuelven a ser un peligro real, resultado del abandono por parte de las opciones de izquierda a formar la conciencia de clase de los/as trabajadores y de explicar la incompatibilidad de los/as trabajadores y los capitalistas, la primera tarea marxista.

Debatir es urgente y necesario si queremos progresar con esta articulación. En este sentido proponemos organizar y desarrollar una serie de debates públicos en las plazas del centro de Asunción, congregando a las bases de todas las organizaciones donde cada una lleve su postura frente a los diversos ejes que nos importan a las juventudes y al conjunto del pueblo pobre en Paraguay.

Primero de mayo, día de lucha contra el capital por un mundo nuevo

Primero de mayo, día de lucha contra el capital por un mundo nuevo

Llegamos a un nuevo primero de mayo donde la clase trabajadora, continúa soportando las avanzadas patronales el desempleo, la precarización laboral, los salarios bajos y el incumplimiento de nuestros derechos en las empresas, fábricas y espacios laborales.

Observamos cómo la crisis desatada por la pandemia del coronavirus hoy continúa agudizando pues están descargando todo el peso de la crisis sobre nuestros hombros, mientras los sojeros, terratenientes, banqueros y empresarios continúan llevando adelante medidas desfavorables para la clase trabajadora a través de este gobierno que solo termina salvando al sector capitalista.

  Sin embargo hay que decir que la clase trabajadora sigue en lucha pero falta unidad y dirección revolucionaria, en marzo del 2021, el pueblo entero salió a las calles a pedir trabajo, vacunas y alimentos, a pesar de tirar a la mitad del gabinete, no se logró avanzar en los objetivos planteado por la rebelión, y el gobierno solo respondió con represión y con grandes subsidios y favores a las patronales. Aún continúa pendiente el reclamo que hace y sigue haciendo el pueblo sobre los 2000 millones de dólares que se prestaron y se esfumaron en los bolsillos de la burguesía nacional.

La juventud está afectada, somos el sector clave de la economía y desarrollo del país pero cada vez es más difícil conseguir un empleo digno y se vuelve casi imposible ser estudiante-trabajador reduciendo así la posibilidad de que todas y todos terminemos una carrera universitaria o peor aún que continuemos nuestros estudios.

¡Nos están sacando el futuro! Ya no cabe en nuestras posibilidades el acceso a la educación y el empleo, nos precarizaron.

Las mujeres, sin embargo son quienes se llevan la peor parte, en plena pandemia se les obligó a estar encerradas con sus agresores, en un país donde se invierten 12 mil guaraníes por mujer desde el presupuesto general de la nación ya que el dinero que va al inoperante Ministerio de la mujer es de apenas casi 2 millones de dólares, a esto se le suma la inacción del Ministerio público y de la policía ante el aumento de feminicidios y desaparecidas. Esto sucede aquí, donde aún no se puede hablar o debatir ampliamente sobre derechos básicos en los colegios y facultades. Hay necesidades históricas que las mujeres trabajadores arrastran sufriendo las consecuencias con sangre e injusticia, por esto decimos que el camino a transitar no es corto ni sencillo pero es necesario empezar a avanzar hacia la conquista de nuevos derechos en el marco de una lucha coherente y constante contra el orden burgués y patriarcal.

La clase capitalista en Paraguay es sumamente parásita, entreguista e incapaz de dirigir el país, el capitalismo es incompatible con los derechos humanos más básicos. Es un sistema que agotó sus posibilidades, no nos representa ni favorece y nunca nos favoreció, es más sólo reproduce la destrucción medioambiental, hambre y miseria.

¿Unidad todos contra la ANR o Contra toda la Burguesía Nacional e internacional?

como ya mencionamos el capitalismo esta agotado en el Pais, solo la clase obrera en el poder puede poner en marcha a Paraguay para que se desarrolle en armonía con la naturaleza y ponga en marcha un nuevo modelo político y social que funcione para elevar la calidad de vida de las grandes mayorías, suprimiendo la propiedad privada de los capitalistas en Paraguay. El estado burgués en Paraguay como en cualquier otro lugar esta a disposición del gran capital por este motivo todos los gobiernos que surjan dentro del marco burgués del Estado, van a terminar obedeciendo a las patronales, decir esto a un año de las elecciones nacionales, es de suma importancia pues la izquierda tiene la obligación de clarificar a los trabajadores y campesinos. Por ende, hay que explicar necesariamente que si bien el partido colorado es la cara visible de la decadencia capitalista en nuestro país no es el único problema, de fondo no es solo un partido el culpable de todas las inoperancias y las faltas de garantías, sino que son los burgueses y el sistema capitalista con este Estado que aún conserva y aplica los métodos stronistas por esto, no podemos depositar falsas expectativas en la clase trabajadora sobre una coalición policlasista amplia dispuesta a aliarse con otros explotadores solo por no ser colorados, esta unidad de todos contra la ANR sin tener un programa claro de ruptura contra el capitalismo y de una transformación estatal que coloque en el poder a la clase obrera y al campesinado, opinamos que preparan nuevas frustraciones pues el aparato estatal no necesita ser reformado, necesitamos destruir y levantar otro Estado que tenga las bases para empezar en serio una verdadera transformación.

Por eso proponemos la construcción de un gran frente de Izquierda que vaya a todos los campos de lucha: desde los barrios hasta las instituciones académicas, desde el campo a la ciudad, desde lo electoral hasta la lucha en las calles con un programa claro de ruptura con el capitalismo, un gran frente de izquierda que actúe como una escuela revolucionaria de las masas explotadas y que genere un fortalecimiento dialéctico con la masa en lucha por su emancipación, es la tarea más próxima que las/os revolucionarias/os deben lograr levantar.

En ese camino, consideramos que es vital comenzar a levantar una Articulación de acción común de lucha, para poder construir un escudo para la clase trabajadora, un escudo que sirva para que cuando los Riera y los Zavala quieran hacer pasar alguna ley como la de antiprotesta o la ley Zavala-Riera exista una coordinación que tenga peso para movilizar en las calles a sindicatos, organizaciones barriales, estudiantiles y organizaciones políticas, pues la avanzada antidemocrática de las patronales en los últimos tiempos se debe a la necesidad de recuperar los niveles de ganancia que eran anterior a la pandemia y para lograr eso van a necesitar que la clase trabajadora y la juventud sigan desmovilizadas, divididas y ocupadas en otras cuestiones que no afecten a sus planes lucrativos de burgueses.

Por estas cuestiones, nos dirigimos a la militancia que reivindica al marxismo revolucionario en Paraguay a no quedarse dormido en los laureles y no delegar responsabilidad en los candidatos que se han elegido en el Ñemongueta, hay que avanzar y exigir la renuncia de este gobierno, hay que exigir a las direcciones politicas que se movilicen y salgan a luchar desde ahora, hay que luchar abiertamente en la calle pues ahí el principal parlamento y es donde se construye democracia real y donde surgirá un nuevo país con nuevas instituciones que elevarán al poder a la clase obrera y al campesinado pobre, por eso, insistimos con el ejercicio y la necesidad de salir a las calles por cualquier cosa que atente contra la integridad de la clase trabajadora, tenemos que lograr aglutinar a cientos y hasta a miles de personas en las calles, será saludable construir esto en un país donde no existe una cultura sindical arraigada en el pueblo. Donde los pocos sindicatos que existen tienen direcciones que cumplen más bien el rol de ser traidores y por lo tanto: enemigos de nuestra clase. 

Generemos este tipo de espacios de acción común y diálogo permanente para fortalecer el músculo de la clase trabajadora. 

Recordemos que aún queda un año de gobierno y algo que se evidenció con la pandemia o el estallido en marzo es la falta de coordinación y de diálogo entre la izquierda paraguaya para alcanzar objetivos comunes, prepararse y mostrarse como dirección en la lucha en las calles. lastimosamente existe cierta inmadurez política en ciertos sectores políticos que se autodenominan de izquierda y la crisis capitalista dificulta la verdadera unidad de la izquierda. La unidad electoral, no es lo mismo que la unidad en la lucha de clases cotidiana, sin embargo hay que ser claros en que no podemos soltar las calles mientras sigan gobernando los que nos dejan sin nada, desde ya hay que poner en pie esta articulación y comenzar por fortalecer en las calles a los trabajadores y apuntar hacia la caída del gobierno de Mario Abdo benítez y todo su gabinete, y convocar a una asamblea constituyente libre democrática y soberana para refundar el país sobre nuevas bases sin explotadores ni opresores. 

En este sentido, la izquierda anticapitalista y socialista tiene que estar fortalecida en las calles, es un deber que podemos lograr en el corto periodo de tiempo, respetando nuestras diferencias pero no callando esas diferencias sino que generando debate sobre las mismas y conectando en puntos comunes programáticos. Estamos seguros que empezaremos a avanzar en la unidad en cuanto a la lucha de clases. 

En honor a todos los trabajadores y trabajadoras que hace 136 años en chicago libraron una lucha histórica, nuestro deber hoy y siempre debe ser la organización y la movilización permanente del pueblo obrero y campesino hacia la toma del poder en el camino de la edificación socialista de la sociedad en Paraguay y en el mundo desde la Liga Internacional Socialista gritamos con fuerza: ¡Viva la clase trabajadora internacional!

¡Viva el 1º de mayo!

¡Viva la Liga Internacional Socialista!

¡Hasta el socialismo siempre! 

El callejón sin salida de los movimientos «independientes».

Escribe Marcos Caivano, Alternativa Socialista.

Una cuestión que resulta llamativa de fenómenos electorales como el del movimiento «yo creo», es su impresionante capacidad de anestesiar y agotar a las masas que los llevaron al poder en un principio.

Ciudad del Este de esta forma ha servido como un presagio de lo que se viene al resto del país por detrás de estos personajes supuestamente ajenos a la política tradicional pero con todos los vicios propios de la burguesía de un país del sur global.

El hecho de que las masas en su confusión y desesperación depositen su confianza en ellos no es sorprendete, a falta de una representación real de sus intereses dentro del electoralismo burgués.

Pero esto más que culpa de las mismas, es de la direcciones que afirman representarlas (los sindicatos y centrales sindicales cooptadas, partidos «comunistas», partidos reformistas de diversa índole, etc.).

Como consecuencia, las masas se sienten desamparadas y en ese estado saltan a los regazos de cualquier embaucador mínimamente presentable que aparente provenir de afuera de las cúpulas tradicionales del poder. Miguel Prieto es un claro ejemplo de este fenómeno.

Candidato del PC en Alto Paraná con Prieto

Este personaje no sólo es un burgués con todos los vicios que esto trae consigo, sino que desde el principio estuvo bien conectado en el ecosistema político de la burguesía esteña. Por lo que la presencia de las mismas prácticas administrativas propias de sus antecesores, como las licitaciones arregladas, la falta de transparencia; y el uso cuestionable de los fondos del FONACIDE, no son una sorpresa.

Esto no es (como afirman los idealistas de Reacción) una cuestión de «nepotismo» o «fanatismo». Esto es el funcionamiento normal del estado en su rol superestructural servil al capital, expresado a nivel municipal de un país explotado. Es decir, nada sofisticado y robándonos en nuestras caras.

Podemos (y debemos) presionar a esta casta por medio de mecanismos de control accesibles para la mayor parte de la población, pero esto nada más conducirá a la mutación de la administración. La cual se adaptará a las presiones para continuar cumpliendo su propósito, el cual es claro; ser un instrumento de una élite en perjuicio de las masas explotadas y oprimidas. Ningún mecanismo «anticorrupción» cambiará eso.

Necesitamos organizarnos.

Nadie vendrá a salvarnos, todo depende de nosotros como clase. Los traidores que se hacen pasar por nuestras direcciones ya han claudicado.

El partido comunista paraguayo mantiene una candidatura dentro del movimiento «yo creo» a la misma fecha que el propio Miguel Prieto anuncia que no pagará sus salarios a los trabajadores del municipio¹.

El Frente Guasu y sus muchos satélites, poco o nada se manifiestan por estas cuestiones fundamentales que afectan directamente a la calidad de vida de la clase trabajadora, y si lo hacen; prontamente canalizan estas luchas al electoralismo, reproduciendo así el mismo modelo de los partidos tradicionales y cediendo de antemano la posibilidad de cualquier disputa real de poder, que rompa realmente con la estructura opresiva del estado capitalista en todos sus niveles.

La clase trabajodora debe luchar por si misma organizándose en sus lugares de trabajo, disputando dirección en los sindicatos y creando un partido combativo, revolucionario, propio; bajo una internacional que REALMENTE les represente, tanto en Ciudad del Este como en el resto del país y en el mundo.

Formemos juntos ese partido.

Movilizaciones para sacar a Zacarías

1-https://radioconcierto.com.py/2022/10/25/prieto-aviso-a-funcionarios-que-no-pagara-salarios-de-dos-meses-de-este-ano/?amp=1

Despenalización del aborto en Paraguay: Yo decido

Juntas y a la Izquierda Paraguay, septiembre 2022

Derechos, salud y justicia

Este sistema capitalista no está diseñado para las mujeres y mucho menos para velar por nuestros cuerpos y nuestra sexualidad. La estigmatización del aborto en Paraguay, en América Latina y el mundo no nos sorprende, pero debe terminar. El fundamentalismo religioso y los gobiernos conservadores no hacen más que estancar los procesos de lucha y el alcance de la conquista de los derechos en materia de Educación Sexual Integral y Derechos Humanos.

Embajada de Argentina cuando se iba a tratar la ley en el 2018

Hablar de aborto no solo tiene una mirada moralista subjetiva, en ella se encuentran más factores psicosociales, intereses religiosos y políticos y ante todo factores económicos funcionales al sistema patriarcal capitalista. 
El Ministerio de la Niñez y Adolescencia data que el 85% de los abusos de niños y niñas se da en el entorno familiar (incesto, violación, coacción). La interrupción voluntaria del embarazo es una realidad innegable, debatir sobre ella es crucial. Paraguay ocupa el primer puesto del Cono Sur en embarazos de niñas y adolescentes pues nacen 20.000 hijos de niñas y adolescentes de 10 a 19 años. Según el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social durante el año 2020 8.000 mujeres ingresaron a servicios hospitalarios, y se produjeron 3.877 complicaciones por prácticas de aborto, lo que evidencia que no hablarlo y penalizarlo de ninguna manera se convierte en un impedimento para su práctica clandestina. A cuentas del cálculo de la magnitud del aborto inducido en Paraguay de 2017 se practican 30.000 abortos por año, lo que continúa estando en la lista de causas de muerte en nuestro país. Aquí hacemos hincapié a lo señalado por Celeste Fierro: En los países donde el aborto es legal no solo se redujeron a cero muertes por aborto sino también la cantidad de abortos. Por eso el derecho al aborto es una cuestión de salud pública. El procedimiento se encuentra selectivamente penalizado por ser una práctica elitista. En varios consultorios, hospitales o clínicas privadas ésta práctica es realizada con todos los elementos e instrumentos sanitarios y seguros que requieren la protección de la vida de las mujeres que sí pueden costearlo. Sin embargo, aquellas que no pueden pagar un aborto se ven obligadas a realizarlo de manera insalubre y totalmente inseguras con el riesgo de quedar estériles, con secuelas, contraer infecciones y hasta la muerte. Por eso también el derecho al aborto es cuestión de justicia social.

Hablar de aborto legal es hablar de salud sexual, y hablar de salud sexual es hablar de Educación Sexual Integral (ESI) con derecho a la libertad, la seguridad, integridad y el derecho a la toma de decisiones reproductivas responsables y libres. Se trata de la autonomía y la expresión sexual emocional, para ello el aprendizaje del conocimiento científico con enfoque de derechos humanos es vital en la configuración de los lineamientos curriculares y su contenido en todas las instituciones educativas y en todos los niveles acorde a los procesos de formación, lo que a vez posibilita suprimir la práctica actual de reducir la ESI sólo a los aspectos reproductivos como métodos anticonceptivos y planificación familiar, e integraría a los derechos sexuales, componente que trasciende a hechos no aislados como casarse y formar una familia, viviendo una sexualidad plena, sin violencia. En Paraguay la salud sexual y reproductiva en términos de función, alcance e impacto no ha sido estudiada a profundidad, pese a la implementación del Plan Nacional de Salud Sexual y Reproductiva desde el 2014, por lo que fomentar la discusión sobre estos derechos es fundamental, dado que el goce de los derechos sexuales y reproductivos es un asunto de Derechos Humanos.

Todas las mujeres y personas gestantes tienen el Derecho Democrático a decidir sobre sus cuerpos con total autonomía de las cuestiones religiosas, políticas, familiares, policiales y jurídicas. El Estado no nos garantiza un sistema laico ni libre ni científico, al contrario, cumple el rol patriarcal, machista y misógino en función al capitalismo destructivo en el cual estamos emergidas sin poder asumir la maternidad por decisión propia

Políticas sociales, precarización y resistencia

Los precarios contenidos de los programas sociales a nivel de políticas sociales sanitarias y todo lo que concierne a las políticas públicas están justificados con mínimas asistencias y significativas influencias religiosas que objetivamente no salvan vidas ni sacan de la pobreza a las niñas, adolescentes y mujeres. Esto a su vez promueve la ausencia de datos más actualizados y complejos, constituyéndose de esta manera en una de las principales limitaciones para avanzar en la discusión y en el diseño de políticas públicas que garanticen el bienestar integral de las mujeres.

La alta feminización de la pobreza en Paraguay mantiene a las mujeres en constante riesgo y vulnerabilidad. Un Estado que no garantiza el acceso de una vida digna menos lo hará en términos de educación sexual integral. Cantidades de mujeres, campesinas e indígenas, desconocen cómo abordar estas temáticas en materia de educación sexual, ni cómo orientar a otras generaciones, síntoma del inacceso de las mujeres a una atención médica, educación y oportunidades laborales, y certeza de que para este gobierno las mujeres no son prioridad, sino los grandes empresarios, llevando a cabo propuestas antiderechos que recorta el presupuesto para la vida integral de las mujeres, niñas y adolescentes destinándolo a la mafia empresarial con fines electorales, pagando la infinita deuda externa, y otorgando más subsidios a la iglesia y a las empresas privadas.

Los gobiernos nos necesitan pobres para controlar nuestra forma y reproducción de vida. El capitalismo ve la maternidad como trabajo doméstico no remunerado (economía del cuidado) y en este marco se constituye en un negocio, poniendo a las farmacéuticas, los hospitales privados, los insumos y mercancías para lactantes y niños a disposición dado el costo requerido para el crecimiento y sustento de una vida, situación a la que una mujer precarizada, sin vivienda, sin un trabajo asalariado y sin estabilidad financiera no podrá acceder. Ser madre debe ser una decisión, no una imposición.

La brecha de desigualdad y el inacceso a los derechos básicos es un problema, las mujeres aunque seamos de distintos estratos sociales tenemos algo en común: el no acceso a una salud integral, libre, laica, y gratuita. Por ello es urgente y necesario un gobierno de las y los trabajadores, con perspectiva de género.

Desde tiempos inmemorables las mujeres hemos luchado por la igualdad, por nuestra educación, por el derecho a opinar y por nuestra libre sexualidad oprimida por un Estado clerical que nos inunda sus ideologías feudales y se mantiene en la ignorancia supina acerca de la realidad de las mujeres, la clase trabajadora, y las comunidades.

Desde la Liga Internacional Socialista nos comprometemos con el pensamiento colectivo de la clase trabajadora y llamamos a la movilización permanente de todas las mujeres y disidencias porque esta lucha no la llevamos solas, la llevamos todes desde la sororidad que no tiene fronteras y desde el grito en las calles por una conciencia colectiva de clase, anticapitalista, ecosocialista, antiimperialista, internacionalista, feminista y socialista.

Repudiamos al gobierno que obliga a las niñas a ser madres incluso en casos de abuso sexual sin la madurez fisica y psicológica para ejercer la maternidad.

Abrazamos a las compañeras combativas de nuestra América Latina por el grito de la marea verde reivindicando ¡Iglesia y Estado: asuntos separados! 

Apostamos por la información científica, superando los tabúes retrógrados del sistema patriarcal al que repudiamos ¡Basta de fundamentalismo religioso!

Celebramos la conquista de la despenalizacion del aborto en Colombia y en varios países de América Latina.

Nuestro eje no se trata de impulsar a las mujeres a que aborten, sino de que ejerzan el derecho de decidir sobre sus propios cuerpos, la lucha es y será siempre para la conquista de más derechos, la lucha por el socialismo.

Desde la izquierda siempre defenderemos la despenalización del aborto, por eso congregate con nosotres en Alternativa Socialista Paraguay y la Liga Internacional Socialista, para que esa realidad, esa vida digna que tanto anhelamos sea posible.

FUENTES: